viernes, 2 de agosto de 2013

Sobre lo ciclos.

He alcanzado a reconocer mis ciclos en un instante. Me fueron dados como una revelación invaluable que se ha hecho desde los inicios, desde antes de mi primer grito; saber difuso pero cierto, nítido en momentos, y sin embargo, que nunca he sabido utilizar en mi favor. Sus frecuencias se me olvidan cuando me son más precisas.
Puedo verlos pero a la vez me ciegan.

Complejas combinaciones de impulsos vitales lanzadas a un mundo que es poseedor del reflejo de la muerte. Encuentros, intentos, suspensos, escapes. Juego y sólo juego sin que pueda haber ganador concreto; con miedo al dolor pero miedo también a la dicha. Sólo una nada lanzando retos a la nada; sólo la costumbre de seguir participando que nos va guiando hasta que al cuerpo no le quedan placeres ni sentidos para disfrutarlos, hasta que no le bastan todas las ayudas que puedan dársele para seguirse combustionando; hasta que recuerda demasiado tarde que ha dejado de lado lo que era esencial.

El sonido de todos los sonidos en derredor, las intrincadas formas de lo que nos rodea que como las ramas de los árboles, son metáfora de posibilidades. Los colores del cielo, y las dudas que esconden; el buen viento y sus ensueños, la voz humana y sus sutiles engaños; las pieles en contacto con mil temores volviéndose escamosas ante los corazones emocionados. Toda la Belleza tiene su cara oculta marcada con el precio de un sólo sentimiento: Angustia. En un mundo donde se suele sembrar el miedo no es difícil cocechar dolor.

Me he reconocido en el vaivén revelado por el instante, y en el instante se concentra toda mi vida. Mis ciclos abarcan años, en años se cuentan pesares, en años, fantasías. No puedo sacar provecho ni de unos ni de otras, y tampoco dejan de hacer pesada la marcha, sin mano tendida, con golpe cegador.

Largo y espinoso es este camino para el que no aprende la mecánica de la vida, la lección le seguirá aguardando.

Largo y espinoso para el que aprendió a jugar el repetitivo juego de la nada, atado a este mundo de reflejos.

En nuestro tránsito por la caverna únicamente nos queda atesorar cada paso dado en firme, los apoyos brindados por la aspereza de las piedras y las visiones que los destellos nos permiten. Poco, muy poco está en nuestras manos, tal vez tan sólo normalizar la respiración.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Panorama

“Habla para que yo te conozca”
Sócrates

Lamentablemente llegamos a este punto, ni siquiera la prevención de los pensamientos al respecto pudo evitar el sospechado desenlace, ellos continuaron incubándose hasta convertirse en obsesiones sin remedio, en verdades inamovibles, en insatisfacciones imposibles de resolver, hasta quebrar voluntad y amor. Vinieron falta de apoyo, de comprensión y de respeto; el "yo soy así...", el "tú no eres así...". La comodidad de molestarse con el otro por lo que uno mismo se permite. De nada sirvieron los fundamentos construidos con constancia, ni las paredes para ser abrazados, ni el techo que prometía paz en el camino por venir. No de mucho sirvió el deseo de ser mejor para el otro, cuando el otro, tal vez sin ser consciente, gestaba ya su propio plan. Vino el tiempo de las justificaciones, tan absurdas como necesarias para sostener la comodidad de la fuga y colocar el peso de la culpa en el otro, el tiempo de la banalidad y el decir estúpido, de buscar a los cobardes para exaltar la cobardía y disfrazar de “honestas” decisiones pueriles para satisfacer los bajos apetitos de la egolatría. Así ante la mirada fueron sucediéndose las acciones en avalancha, sin sentido, sin tregua; con la promesa de un gran dolor y el prolongado trabajo por una paz incierta entre nosotros.

Queda ahora para mi el panorama crudo de la vida despojado de los mantos del ensueño romántico que propicia la ilusión de la felicidad. Queda un panorama vacío incluso de la posibilidad de retroceso, inmovilidad o ausencia; queda un camino al que van creciendo espinos que hay que aprender a cortar pues por seguro que irán cargados de veneno. Quedan preguntas sin respuesta que van haciéndose pesadas como piedras en el alma.

Se debe ahora invocar la fuerza para transformar, para renovar lo que ha quedado en escombros y defender lo más hermoso que ha brillado siempre en medio de todos los pesares que hemos provocado, y esa luz eres tú. Debemos invocar a la atención de la mente para no perderse en los laberintos del miedo y el odio y que encuentre su luz en medio de lo confuso. Queda un inmenso trabajo por estar presente, ser modelo, maestro, protector y amigo tuyo. Nosotros cometimos todos los errores y lo que más importa ahora es conservar intacta la alegría de tu mundo.

Afortunadamente hay prioridades que están claras, yo estoy aquí para asumir el esfuerzo que el camino me ha colocado delante, con firmeza, paciencia y hasta con gusto. Estoy aquí ordenando mis pensamientos para hablarte desde este panorama hasta ese momento en que comprenderás estas palabras y tal vez puedan ayudarte en tu propio camino; afortunadamente yo comencé a hablar contigo desde antes de saber que ya venías a este mundo y ya imaginaba que tendríamos que hablar de muchos de sus sinsabores, pero también desde entonces he estado buscando las maneras de enseñarte que, con todo, no hay nada tan hermoso como la vida y todos sus misterios.

Te abrazo desde este momento.

martes, 23 de abril de 2013

Trascendencias.

Hay planos en nuestra conciencia que nos permiten descubrir en un instante, en objetos y eventos sin importancia aparente, los torrentes creativos que proyectan nuestro espíritu a coordenadas de la vida en que el descubrimiento cumplirá una función.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Una nueva persona.

Hoy me dio la impresión de que ya no eras un bebé y de que ya te has convertido en una persona a la que me está dando mucho gusto conocer y tanto de ti aprender.

viernes, 29 de junio de 2012

Elecciones 2012 y Voto Nulo

Entiendo y comparto el extraordinario afán de que no regrese el PRI a la presidencia de México, pero no entiendo y me parece que nadie llega a explicar por qué exactamente la anulación del voto (para quienes hemos considerado esa opción a conciencia e informadamente como cualquier otro mexicano que piense su voto) sería regalárselo al candidato Peña Nieto. El que tenga más votos será el que gane, si no mal entiendo, lo que se vería afectado son los matices porcentuales de la victoria, complicados matices si llegara a ser una competencia demasiado cerrada, pero esto no sería definitivamente por los votos anulados, si no por la situación concreta del país, los actores políticos y la sociedad mexicana en su conjunto. Por otro lado la anulación del voto, aunque no tiene ningún significado jurídico, (aunque puede tener fuerza activa como en 2009) significa una opción igual de válida para la conciencia cívica de una persona como lo podría ser el voto útil para quien viendo su opción político ideológica perdida, decide sumarse a una que considere menos mala o en contra de alguna en particular que considere que pueda ganar. Coincido con Javier Sicilia en que es una cuestión moral, pero también que debería tener un peso especifico en las leyes electorales de este país, poniéndonos al día con democracias más modernas y menos temerosas del poder de sus partidos políticos. Cabe mencionar que por ejemplo partidos como el PANAL y otras instituciones políticas que funcionan como verdaderas minas de oro para ciertos personajes podrían perder su registro con la suficiente fuerza de la anulación del voto. Hay dos candidatos que podrían ganar esta elección, esto dependerá fundamentalmente de los medios que ellos y sus partidos utilicen y de sus electores convencidos, no creo que de quienes se decidan por la anulación. Aclaro que el abstencionismo es cosa muy distinta de la anulación intencional del votante, otra los que votan mal y otra cosa distinta son también los funcionarios electorales "anulistas", de quienes siempre, independientemente de nuestras tendencias políticas, habrá que estar vigilantes en una elección.

martes, 14 de junio de 2011

Etapa I: Detalles de los primeros meses

El Tiempo ha corrido demasiado rápido en estos meses, con muchas cosas de las que deben hacerse, con bastante trabajo, con varias preocupaciones y a marchas forzadas muy poca inspiración. Pero es necesario hacer un alto y reparar en los grandes motivos de regocijo que rondan sin que se les pueda bien atrapar.

Él llegó lleno de sonrisas desde las primeras horas, a pesar de todo lo difícil que fue su bienvenida al mundo, la intención de recibirlo de manera suave se vio enfrentada a esa sabia aunque incomprensible voluntad de la naturaleza de hacer las cosas a su manera, la cual suele ser ya mucho, ya un poco cruel. La bienvenida suave y húmeda se volvió de repente larga espera de esfuerzos extenuantes, cada uno por su parte. Pero al fin, después de su gran lucha por el primer aliento, él llegó y no ha parado de sonreír.

De dormir, comer y comenzar a hacer sus primeras voces y movimientos indefinidos fueron muchas semanas, en las que en ojos y manos más claramente se fue viendo el aprendizaje progresivo, arduo, de quien recién nació. Sus manos apretaron desde el inicio, esa prensión que indica a los dedos de los padres que su hijo está ahí, atento y dispuesto a la vida. Luego los sonidos, definiéndose en el espacio, verificándose por sus reacciones según su grado de liga emocional, según su intensidad, según su cotidianidad, según sea de mamá o papá. Ahí uno aprende el sentido de la música, su sentido rítmico, su lógica, su relación con el ambiente y la necesidad de producirla de todos los modos posibles. El control y la precisión en su mirada, la definición y reconocimiento de colores formas, objetos y movimiento, su forma de ver el cielo y la mirada perdida antes del sueño, y me encuentro con mi propio camino recorrido.

Me quedo pensando que los primeros juguetes ayudan a construir un mundo de imágenes que nos acompañaran por toda la vida; al final, los colores, formas y texturas de esos osos, leones y bichos que aprendimos a agarrar y a llevarnos a la boca serán la base para construir nuestro mundo interno, ya fantástico, ya relativo a la realidad. Así estuvo con sus primeros juguetes, viéndolos concentradamente, o haciendo ejercicio de jaloneo con ellos, paladeando el sabor, volviéndolos compañeros de la vida, tal como las suaves mordederas con estrellitas que le regalara su abuela que vino desde el Sur para verlo nacer, como las sonajas y fiestas de la abuela y la tía de más cerca, como aquel muy completo juego de animales de vivos colores que hace muchos sonidos al tocarlo y que le regalara su tío viajero que vive del otro lado del mar, y los demás animales y personajes de tela y peluche que han llegado para conformar poco a poco este pequeño gran mundo.

Sostener la cabeza, es de los primeros grandes logros del cuerpo humano, combinación del esfuerzo y el equilibrio justos que se ira perfeccionando con el paso del Tiempo y luego con la voluntad individual. Al lograr esto comenzamos a parecer personas, personas chiquitas que comienzan a tener expresión e interacción social, parece que le pudiéramos hablar a este bebé y nos va a entender. Con el control de la cabeza sumado a los impulsos de unas piernas cada vez más fuertes vinieron en consecuencia ciertos giros y torsiones que le hicieron descubrir cómo quedar boca arriba, boca abajo apoyado en sus codos y manos, e incluso si bien le parece quedarse un rato así, también sabe permanecer en su costado.

Una gran alegría para los padres es la salida de los primeros dientes, aunque pienso que para él no debió haber sido nada agradable, y de hecho el camino con sus dientes todavía es largo; siempre suelen ser los de abajo y así pasó con él, sin perdernos ni una gota de la profusión de babas. Aprenderá sin duda que dependiendo de que tanto los cuidemos desde chicos, o a veces ni con eso, pueden torturarnos toda la vida, sin que niegue yo que habla aquí la experiencia propia. Sin embargo no dejó de ser una gran revolución en su vida, ahora comenzaron los nuevos alimentos, los distintos sabores y distintas sensaciones al tragar; manzana, pera, zanahoria, chayote, calabaza y plátano fueron los primeros en entrar a la dieta y vemos con una sonrisa asombrada y también de alivio cómo, poco a poco, le va gustando comer. Muchas discusiones hubo entre las mujeres de la familia en torno a lo que debía comer o no y cómo hacerlo, pero una dieta elaborada por el pediatra vino a ser el más recto juez en la contienda y ya todo es tranquilidad.

Ha salido ya varias veces a pasear después de que mamá estuviera tranquila con las vacunas, y con ella, yo también. Y es que ese de las vacunas y su peregrinar es otro cantar, pero dichosamente ahora no lo vamos a tocar. Salió ya a una fiesta en piscina, y a la plaza con su mamá a trabajar, ha visitado a algunos amigos y con su abuela y su tía suele pasar algunas tardes, ha ido dos veces al teatro, oficio del padre, la primera no duró ni un minuto, pero la segunda vio la obra completa más una ceremonia y bocadillos que hubo al final. Nuevamente, no he de negar que es tan simpático que es un gusto salir con él a pasear.

En casa somos ya tres personas, sólo que una de ellas está ganando peso, tamaño y sorpresas día con día. Cada uno con necesidades distintas y a veces con malos momentos, los de él acompañados a veces como estrategia con gritos de desesperación, es cansado, claro, pero hay que apelar a todas las fuerzas de la paciencia, y siempre al final viene la calma, y siempre, como dice su mamá, ¿Quién puede con esa sonrisita?

Tal se puede decir y, como si fuera un tesoro, guardar de esta primera etapa.

 

Transición

sábado, 2 de octubre de 2010

Recuento para no olvidar

Que bueno que me has pedido que lo cuente, Diamanda, porque voy comenzando a recordar y no lo voy a olvidar...

Desde que el presidente Calderón declaró la guerra en mi país hace cuatro años se han perdido alrededor de 28,000 vidas, muchos de ellos nada tenían que ver con el origen del conflicto; para el presidente el combate militar al narcotráfico era estrategia de legitimación de un mandato que le había costado mucho trabajo comprobar en las urnas y que dividió al país. No se le ocurrió mejor remedio que ponerse una chamarra y una gorra militares que literalmente le quedaban grandes y mandar a sus soldados a atrapar a los malos, vivos o muertos. Al sonido de los primeros tiroteos se comenzaron a dejar de escuchar las voces que pedían, que aunque sólo fuera por un sentido de verdad histórica y sin consecuencias legales en los resultados, se permitiera a la ciudadanía recontar los votos de una elección que había sido tan turbia.

Así, lanzados los perros, sin ninguna pista ni rastro de inteligencia, pero con la consigna de no ceder ante el enemigo y muchas armas para disparar ante el menor temor, comenzó un baño de sangre que ha dejado manchados nuestros sueños, machacadas nuestras conciencias y sumido en el miedo a todo un pueblo.

Se ha vuelto incomprensible esta guerra sin distinción posible entre buenos y malos, entre un bando y otro no han escatimado recursos para corromperse y lograr traiciones, muchos policías y militares, es sabido, trabajan para el narco, muchos narcos se acogen a la protección oficial para delatar a sus competidores o a sus mismos socios, si unos u otros llegan a pisar la cárcel parecen seguir prosperando, aunque nunca les dura mucho tiempo, desaparecen y llegan otros.

Los negocios de la droga y las armas, oficiales e ilegales, siguen fluyendo, son como la Hidra a la que cortándole una cabeza le aparecen otras dos. No se les agota la imaginación a las bandas criminales para conseguir la mayor crueldad en sus acciones, también se ha vuelto indispensable cubrir todas las ramas del negocio del crimen, pasando por el secuestro, la extorción, la trata de personas, el negocio del sexo, el robo. Ya no le duele a los criminales secuestrar, asesinar sádicamente y dejar tirados a 72 indocumentados (que son sólo los de esa ocasión) que en su intento de cruzar a los EU a través de México decidieron no volverse sus cómplices-empleados. Y así las cabezas, las pilas de cuerpos acribillados después de la tortura, los tiroteos al rededor de centros infantiles, en universidades, en fiestas de jóvenes que sólo querían festejar algún cumpleaños, en las oficinas de los presidentes municipales, de los jefes de policía, las familias asesinadas en sus coches por retenes militares asentados en las carreteras, los asaltos a viviendas y desapariciones de inocentes por parte de fuerzas federales, las granadas lanzadas por quién sabe quién en medio de la tradicional celebración de la Independencia en una ciudad importante de la provincia mexicana. Hoy no tenemos mucho por qué celebrar en el bicentenario de esa Independencia que ya no parece tan real. Los millones de dólares de uno y otro bando siguen circulando.

En muchos lugares no se sabe exactamente quién manda, y en otros muchos sí que se sabe y ese mando no es precisamente el oficial; se está volviendo un país de sólo dos opciones que implican permanecer vivo: huir o aceptar sus condiciones. Muchas ciudades de la república mexicana se encuentran en condiciones lamentables de violencia. Por citar un ejemplo, Ciudad Juárez, Chihuahua, famosa mundialmente por hechos de barbarie, está rozando ahora los límites de un infierno terrenal donde la muerte corre a mil por hora. Ahí los periodistas, otro grupo civil fuertemente golpeado y silenciado por ambos bandos guerreros, han tenido que llegar al punto de preguntar a los capos desde sus medios "¿Qué quieren de nosotros?" Mientras tanto, siguen muriendo ante los regaños de un gobierno que debería garantizar su trabajo y su seguridad.

La opción que salvaría a este país sería el reconocimiento de lo absurdo e inútil del alarde bélico puesto en marcha para sostener una prohibición que mientras más fuerte, mayor es la reacción que recibe y que sea como sea nos asume como incapaces de decidir libre y responsablemente sobre nosotros mismos; desviar el esfuerzo económico, ideológico, social y de vidas humanas que está costando esta guerra, en una mejor educación, alimentación y perspectivas de desarrollo humano, eso sería la opción, tampoco es tan difícil de saber.

Lo absurdo en un país tan hermoso como el mío es desear permanecer dentro de las sombras, el miedo y la muerte sin que nadie sepa o pueda decir cuándo... o si un día vamos a salir.

Así va, Diamanda, mi país en guerra.

 

calderon 

Sin título-1

martes, 27 de abril de 2010

Nuestros Padres

Con este clima que está haciendo en el mundo, creo que va a ser bueno recomendarte algo…

Asómate cada vez que se aparezca el Sol, recibe sus rayos, porque ellos te alimentan, te llenan de energía, de fuerza. Él y su Mujer, esta tierra sobre la que pisamos mientras Ella nos abraza, han hecho crecer todo lo que alcanzamos a conocer con nuestros sentidos y aún aquello que todavía ni podemos imaginar.

Bien, ahí están Él y Ella. Y no sólo nos alimentan y proveen, también nos enseñan todo lo que hay que conocer, nos han criado capaces de hacer también cosas inimaginables. Ellos lo saben todo. Todo lo han visto de nosotros, todo lo conocen de nosotros, y también nos dieron esa voluntad e inteligencia que a veces se vuelve en su propia contra. En fin, Ellos, con sus rayos de luz el uno, y con su fertilidad infinita la otra, también nos están hablando. A veces gritando. Con el clima de esta época en que nos ha tocado vivir, hay que tomarnos el tiempo necesario para ser muy conscientes de que Ellos están ahí, y hablarles también, hablarles como sólo un ser humano puede hacerlo. No lo puedo explicar, pero sé con toda certeza que es cuestión de dirigirles tu voz, y te contestarán con todo su amor.

Ellos tienen sus Padres también, y estos los suyos, y así… Nunca se han separado de ellos desde que nacieron, nunca lo harán hasta que acabe su Tiempo. Vivimos en la esfera que crearon Sol y Tierra, y debemos saber, (aunque sea lo que más le cueste al ser humano, -el supuesto hijo predilecto de un supuesto dios-), que ellos aman con igual amor a todas, absolutamente todas sus criaturas, a la que cuenta con una sola célula, a la que pesa varias toneladas, a la que se mueve más rápido, a la que siempre permanece en su lugar, a la que vuela, a la que se arrastra, a la que respira aire, a la que respira agua, a la que caza, a la que es presa, aman tanto a los seres que son orgánicos como a los que son inorgánicos. A cada uno dieron infinitos dones, y nosotros de ninguna manera fuimos la excepción, aunque los nuestros los hayamos envilecido a base de soberbia y egoísmo. Pero he ahí nuestros Padres para seguirnos mostrando caminos, ellos sí, hijos sobresalientes de un verdadero Dios.

Toma el Sol, siéntete firme sobre la Tierra y deja que entren en tu corazón. Son nuestros Padres.

(Julio 2006)

sábado, 17 de abril de 2010

Rumbo nuevo

Nunca lo había sentido y jamás habría podido imaginar lo que siento, tanto que me resulta difícil describirlo, aun cuando no ocurre en mí. Apenas ha ocurrido el primer encuentro, las primeras reacciones naturales, esas divisiones celulares que produjeron la noticia y la necesidad de una prueba. Y sí, ahí está él, comenzando su camino, haciéndome preparar el mío, nuevo.

Es una larga espera para conocerlo o conocerla a ella, pero presiento que tras recorrerla podré encontrarme más completo, vitalmente impetuoso y más hambriento de ofrecer un mundo mejor en el que vivir. Son muchas cosas por aprender, muchas por descubrir e imagino que muchas más por inventar, en este punto comienzan a ponerse en movimiento todas las posibilidades que tengo de ser un mejor padre para ella o para él.

No hay ciencia exacta para este recorrido, y tal vez sobren las explicaciones científicas. El proceso comienza con mucho amor y se refuerza con lazos de responsabilidad y de deseo, las mejores perspectivas, la compañía de las personas que se quieren y la más poderosas oraciones.

Así, su Madre y yo comenzamos a esperar su llegada.

jueves, 1 de abril de 2010

Ritual OX-M-L1CP-1955

Un mundo prisión, con todo encausado y encajonado, sin escapatoria. El Tiempo todo lo carcome y el hombre colabora en el aprisionamiento de sí mismo y lo que la rodea. La vida funciona, pero no hay crecimiento, nada llega a florecer y sin embargo a nadie parece hacerle falta, aunque nadie tampoco parece feliz.

Comenzó todo a oxidarse, y el óxido a cubrir el aire con su color. Toda la tierra, toda el agua, toda la gente tomó el color del óxido, menos un niño, sin padre ni madre conocidos, etiquetado como OX-M-L1CP-1955.

Desde pequeño escuchó ruidos que nadie escuchaba. No entendía cuando era pequeño pero pudo llegar a entender ese idioma cuando creció. Era el llanto de todas las cosas atrapadas. Era un llanto caótico que se fue unificando para suplicar a –1955. Y le pedían encontrar y pronunciar la palabras del Libro de la libertad, sólo pronunciables por los olvidados hombres sin óxido en la piel.

Conoció que estaba guardado al final del camino bajo el Sol. Se fue solo, todos por miedo terminaron burlándose de él al partir.

Nunca nadie lo volvió a ver, pero todos comenzaron a traspasar los muros de sus ciudades, a recorrer caminos y pensando que tal vez un día encontrarían al héroe que salió por vez primera, terminaron encontrándose a sí mismos, libres.

 

1955