miércoles, 22 de febrero de 2017

Puedes pensar, en esta bruma

Se nos vino un momento curioso para los habitantes de la así llamada Historia; este, en el que se entreteje el triste porvenir.

El signo de los Tiempos: lo que estaba abajo ahora está arriba, lo blanco en el negro, la mentira es la verdad.

Los títeres y fantoches se han apoderado de nuestros estómagos, alimentándolos con albondiguillas transgénicas, las más bajas pasiones, y con los más recientes resultados de alguna enfermedad.

Hermanas y hermanos ya no saben que deben decirse sin ofender o sentirse ofendidos, que pensar u opinar sin ningún miedo. Se abrió la fuente de todas las sospechas.

Se vive en un Tiempo que ha cambiado la Revolución por algo parecido al Revoltaje, pura fuerza impulsada por odios y frustraciones que es de lo más fácil encender, desinflar, apagar.

Pero en esta transformación, la carne de los tiranuelos se pone al descubierto. Mucho han tenido que mentir, doblar la cara, traicionar, frustrarse en estos últimos años, muchos dicen que el Tiempo se les acaba. Están sufriendo y devorándose.

Podemos darnos cuenta mientras pensamos cómo salir de estas garras. Hay una manera de escurrirse y también los sabemos nosotros. Sólo se trata de desvelar de una vez todas las fantasías en las que nos han envuelto. Todos los valores que desde niños mamamos de su tele-teta y a los que nos mantenemos enchufados.

Nos han repetido la misma música por siglos y nosotros creemos que siempre estamos a la moda. Creemos que vienen los héroes y villanos que miramos en las noticias y controlan nuestro mundo. Pero no, no lo miramos, no sabemos quienes ni cómo han podido hacerse con todo ese poder. En medio de este desastre podemos seguir llorando hasta que las bombas terminen por explotar, o bien, pensar que todo lo que necesitamos para volver a respirar se encuentra en este Mundo, detrás de esta bruma que muy fácil podemos disipar.

Avaritia_BLU

viernes, 2 de agosto de 2013

Sobre lo ciclos.

He alcanzado a reconocer mis ciclos en un instante. Me fueron dados como una revelación invaluable que se ha hecho desde los inicios, desde antes de mi primer grito; saber difuso pero cierto, nítido en momentos, y sin embargo, que nunca he sabido utilizar en mi favor. Sus frecuencias se me olvidan cuando me son más precisas.
Puedo verlos pero a la vez me ciegan.

Complejas combinaciones de impulsos vitales lanzadas a un mundo que es poseedor del reflejo de la muerte. Encuentros, intentos, suspensos, escapes. Juego y sólo juego sin que pueda haber ganador concreto; con miedo al dolor pero miedo también a la dicha. Sólo una nada lanzando retos a la nada; sólo la costumbre de seguir participando que nos va guiando hasta que al cuerpo no le quedan placeres ni sentidos para disfrutarlos, hasta que no le bastan todas las ayudas que puedan dársele para seguirse combustionando; hasta que recuerda demasiado tarde que ha dejado de lado lo que era esencial.

El sonido de todos los sonidos en derredor, las intrincadas formas de lo que nos rodea que como las ramas de los árboles, son metáfora de posibilidades. Los colores del cielo, y las dudas que esconden; el buen viento y sus ensueños, la voz humana y sus sutiles engaños; las pieles en contacto con mil temores volviéndose escamosas ante los corazones emocionados. Toda la Belleza tiene su cara oculta marcada con el precio de un sólo sentimiento: Angustia. En un mundo donde se suele sembrar el miedo no es difícil cocechar dolor.

Me he reconocido en el vaivén revelado por el instante, y en el instante se concentra toda mi vida. Mis ciclos abarcan años, en años se cuentan pesares, en años, fantasías. No puedo sacar provecho ni de unos ni de otras, y tampoco dejan de hacer pesada la marcha, sin mano tendida, con golpe cegador.

Largo y espinoso es este camino para el que no aprende la mecánica de la vida, la lección le seguirá aguardando.

Largo y espinoso para el que aprendió a jugar el repetitivo juego de la nada, atado a este mundo de reflejos.

En nuestro tránsito por la caverna únicamente nos queda atesorar cada paso dado en firme, los apoyos brindados por la aspereza de las piedras y las visiones que los destellos nos permiten. Poco, muy poco está en nuestras manos, tal vez tan sólo normalizar la respiración.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Panorama

“Habla para que yo te conozca”
Sócrates

Lamentablemente llegamos a este punto, ni siquiera la prevención de los pensamientos al respecto pudo evitar el sospechado desenlace, ellos continuaron incubándose hasta convertirse en obsesiones sin remedio, en verdades inamovibles, en insatisfacciones imposibles de resolver, hasta quebrar voluntad y amor. Vinieron falta de apoyo, de comprensión y de respeto; el "yo soy así...", el "tú no eres así...". La comodidad de molestarse con el otro por lo que uno mismo se permite. De nada sirvieron los fundamentos construidos con constancia, ni las paredes para ser abrazados, ni el techo que prometía paz en el camino por venir. No de mucho sirvió el deseo de ser mejor para el otro, cuando el otro, tal vez sin ser consciente, gestaba ya su propio plan. Vino el tiempo de las justificaciones, tan absurdas como necesarias para sostener la comodidad de la fuga y colocar el peso de la culpa en el otro, el tiempo de la banalidad y el decir estúpido, de buscar a los cobardes para exaltar la cobardía y disfrazar de “honestas” decisiones pueriles para satisfacer los bajos apetitos de la egolatría. Así ante la mirada fueron sucediéndose las acciones en avalancha, sin sentido, sin tregua; con la promesa de un gran dolor y el prolongado trabajo por una paz incierta entre nosotros.

Queda ahora para mi el panorama crudo de la vida despojado de los mantos del ensueño romántico que propicia la ilusión de la felicidad. Queda un panorama vacío incluso de la posibilidad de retroceso, inmovilidad o ausencia; queda un camino al que van creciendo espinos que hay que aprender a cortar pues por seguro que irán cargados de veneno. Quedan preguntas sin respuesta que van haciéndose pesadas como piedras en el alma.

Se debe ahora invocar la fuerza para transformar, para renovar lo que ha quedado en escombros y defender lo más hermoso que ha brillado siempre en medio de todos los pesares que hemos provocado, y esa luz eres tú. Debemos invocar a la atención de la mente para no perderse en los laberintos del miedo y el odio y que encuentre su luz en medio de lo confuso. Queda un inmenso trabajo por estar presente, ser modelo, maestro, protector y amigo tuyo. Nosotros cometimos todos los errores y lo que más importa ahora es conservar intacta la alegría de tu mundo.

Afortunadamente hay prioridades que están claras, yo estoy aquí para asumir el esfuerzo que el camino me ha colocado delante, con firmeza, paciencia y hasta con gusto. Estoy aquí ordenando mis pensamientos para hablarte desde este panorama hasta ese momento en que comprenderás estas palabras y tal vez puedan ayudarte en tu propio camino; afortunadamente yo comencé a hablar contigo desde antes de saber que ya venías a este mundo y ya imaginaba que tendríamos que hablar de muchos de sus sinsabores, pero también desde entonces he estado buscando las maneras de enseñarte que, con todo, no hay nada tan hermoso como la vida y todos sus misterios.

Te abrazo desde este momento.

martes, 23 de abril de 2013

Trascendencias.

Hay planos en nuestra conciencia que nos permiten descubrir en un instante, en objetos y eventos sin importancia aparente, los torrentes creativos que proyectan nuestro espíritu a coordenadas de la vida en que el descubrimiento cumplirá una función.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Una nueva persona.

Hoy me dio la impresión de que ya no eras un bebé y de que ya te has convertido en una persona a la que me está dando mucho gusto conocer y tanto de ti aprender.